Te jubilas del trabajo, no de la vida

Todos tenemos nuestras pequeñas, o grandes contradicciones, por ejemplo no sé de nadie que reconozca que vive para trabajar, salvo que lo haga como queja por que no le queda otro remedio.

Yo soy de los que piensan que cada edad tiene su por qué y para qué, aunque es verdad que cómo muestra de una de esas contradicciones personales el cese de la etapa laboral ha generado algunas incertidumbres e inseguridades, al cambiar mis rutinas y los equilibrios de mis áreas de interés.

La realidad es que en este mundo, aparentemente tan superficial, en que vivimos, en el que todo parece que todo esta diseñado para treintañeros productivos, sanos, guapos, saludables y pudientes, me llama mucho la atención que, cada vez más se enseña, a los niños a reproducir, desde edades más tempranas, actitudes de adultos y a los abuelos a vivir, no ya activamente sino, dando la espalda a su edad, pero dejemos esto que me pongo filosófico y la lio :).

En ese camino, mi lucha a brazo partido con el GTD© me esta ayudando a no perder el norte a pesar de que, a veces me cuesta ver el panorama general, y tanto Aclarar como Reflexionar se han convertido, para mi, en los dos aspectos favoritos del sistema.

En cualquier caso leer, escribir y pensar, actividades con las que disfruto, me ayudan a tener una perspectiva más clara de donde estoy y donde voy, y en ese sentido la entrada de de Paz Garde «#VidaSinEstrés: Reflexionar para elegir con confianza» puso en marcha mis neuronas y eso es lo que os cuento …